Cuantas veces vemos amigas, amigos que necesitan un rinconcito verde pero temen iniciar una siembra, o han tenido dificultades con compras en viveros que solo producen rápidamente sin sentido de duración de sus plantas.
Lo ideal es regalar una planta que este bien enraizada, nutrida, en su envase final para que los cuidados necesarios sean los mínimos: riegos de vez en cuando, alguna que otra poda, limpieza y obviamente con la cosecha cercana.
O quizá tengan alguna receta que incluya una planta medicinal, que miedo comprar sin conocer el origen, quizá viene de una acequia sucia o un campo fumigado con muchos venenos...mejor tener algunas de las plantas en casa.
Aca un lindo llanten, para el botiquín casero. Limpio, fresco, sano....que mejor?
